Arqto. Marcelo Leonardo Magadán
Como quedó dicho en el apartado del presente trabajo denominado "La
historia", la construcción de esta vivienda se produjo en el lapso que medió
entre noviembre de 1879 y septiembre de 1887. El primer documento encontrado
que muestra, en términos generales, la organización del edificio es un plano
de las instalaciones sanitarias presentado el 1° de agosto de
18991. La vivienda, tipológicamente
responde al planteo de "casa chorizo" ocupando todo el largo del lote y
recostada sobre la medianera Oeste del mismo, facilitando el asoleamiento
matutino de las habitaciones, abiertas al Norte y al Este. Éstas se
distribuyeron en torno a dos patios, el primero de ellos parcialmente
cubierto, formando una galería. Internamente los ambientes se dispusieron
uno a continuación de otro, vinculados entre sí.
El plano en cuestión confirma que, en relación al primer patio, funcionaba
el sector principal de la vivienda, mientras que en torno al segundo lo
hacía el de servicios, habiéndose indicado expresamente en la planta
la cocina y los sanitarios. En ese mismo dibujo se reconocen un antiguo
aljibe y un pozo absorbente, existentes por entonces en la construcción.
El esquema funcional comentado coincide con la descripción de la vivienda
que acompaña a un "Avaluo" de los bienes de la testamentaria de Cecilia de
Furnus, una de sus propietarias, realizado en 1891. En dicho documento se
hablaba de un:
La conformación arquitectónica del edificio, salvo pequeñas ampliaciones en
el sector de servicios, al que se le agregaron algunas habitaciones sobre el
muro medianero posterior, se mantuvo hasta la rehabilitación que nos ocupa.
Materiales y sistemas constructivos originales
Los materiales empleados en la obra fueron los de uso corriente al momento
de su construcción. La totalidad de los muros se levantaron con ladrillos
comunes; los portantes y el de fachada de 30 cm de espesor, mientras que los
divisorios entre ambientes de un ancho de 15 cm. Los mampuestos de la
fachada se asentaron utilizando un mortero de cal-arena y los restantes en
barro. Todos los muros fueron recubiertos por revoques a la cal.
La cubierta se resolvió con un enladrillado apoyado en alfajías de madera
dura (quebracho), de unos 2 cm de altura y 7 de ancho, dispuestas sobre
vigas del mismo material. Estas últimas, de aproximandamente 7 cm de ancho
y 20 de altura, fueron separadas entre ejes unos 53 cm. Sobre esta estructura
se colocaron las baldosas cerámicas de unos 20 cm de lado, que constituían
la terraza propiamente dicha.
Cielos rasos suspendidos de yeso en las habitaciones y de chapa estampada en
el baño, ocultaban estos envigados. En ambos casos, las estructuras de sostén
eran de madera. Un sistema de rejillas sirvió para ventilar el entretecho
por sobre los cielos rasos.
También fue realizado en yeso el pórtico que enmarca el vano que vincula la
sala y el escritorio. Los pisos de los ambientes principales fueron
construidos con listones de madera de pino tea, clavados a tirantes apoyados
en cuñas y tacos de madera para transmitir el peso al terreno. Por debajo de
los listones se dejó una cámara de aire de escasos 20 cm. de altura, la que
se comunicó al exterior por una serie de rejillas y conductos de ventilación.
En las áreas de servicio, al momento de la intervención, se encontraron
baldosas de tipo calcáreo, no siendo posible precisar si se trataba de las
originales. En la galería y el corredor se colocaron mosaicos de tecelas de
gres cerámico de pequeñas dimensiones, formando dibujos geométricos. En el
zaguán que vincula este sector de la casa con el segundo patio se emplearon
baldosas de mármol, intercalando piezas de color blanco y negro. La acera,
en el frente de la casa, estaba construida con lajas de piedra de Hamburgo.
La totalidad de las puertas y ventanas fueron ejecutadas en madera. La
puerta de acceso, las dos ventanas que corresponden a la fachada, con sus
celosías; y la puerta cancel se realizaron en cedro. Los postigos de las
citadas ventanas se construyeron en pino, de una variedad conocida como
"Oregon". En ese mismo material fueron construidas las puertas interiores
que cierran los ambientes y las que dan sobre los patios, incluyendo sus
celosías y postigos.
Se usaron herrajes (pasadores, fallebas, etc.) de hierro, con algunos
elementos en bronce y detalles decorativos, geométricos o fitomórficos,
típicos de la época. En las ventanas de la fachada se colocaron barandas
ejecutadas con barras de hierro de sección cuadrada, con aplicaciones
decorativas fundidas en forma de flor y apoyabrazos de madera. También son
de hierro las tres columnas de la fábrica Vasena y las vigas que se
emplearon para sostener la cubierta de la galería.
El basamento de los muros de fachada, zaguán y galería fueron recubiertos
por mármol gris. La totalidad de umbrales y antepecho se ejecutaron en
mármol blanco de Carrara.
La instalación eléctrica que se encontró al momento de la intervención era
de tipo exterior, con aisladores de porcelana. En un principio, contó con
alumbrado a gas3. Restos de las cañerías
fueron hallados embutidas en los muros.
También tuvo instalación de agua y desagües. La distribución del agua
potable en toda la casa se hacía a través de tres canillas ubicadas una en
cada patio y otra en la cocina. Además la cañería alimentaba a los depósitos
de los dos sanitarios que existían primigeniamente, ubicados sobre el fondo
del lote4.
Elementos decorativos
Exteriormente el elemento más decorado era (y es) la fachada, de rasgos
italizanizantes, compuesta por tres cuerpos verticales, separados por
pilastras conteniendo la puerta de acceso y dos ventanas. La ventana central
ocupó un lugar de privilegio en la composición, habiendo sido enmarcada por
dos pilastras menores que sostienen un frontis curvo. Los vanos laterales
fueron delimitados por una moldura de menor vuelo y sobre estos se ejecutaron
dos recuadros, empleando la misma moldura, que complementan al frontis de
remate de la ventana central, equilibrando la composición. En altura se
diferencian: el basamento de mármol, el tramo central con los vanos y sus
elementos decorativos y el remate, constituido por un cornisón y su
balaustrada.
Tanto en la ejecución de los elementos decorativos resueltos "in situ"
(molduras, cornisas, etc.), como en la de los revoques de los paramentos
lisos, se empleó un mortero de cal apagada-arena, con el agregado de polvo
de ladrillo en los jaharros. Se recurrió a la utilización de piezas
premoldeadas para los relieves de mayor complejidad, como los capiteles,
balaustres y canecillos.
En los patios la decoración quedó circunscripta a una cornisa perimetral y a
las molduras que enmarcaron las puertas y conformaron los recuadros que las
rematan. En el segundo patio se ejecutó una balaustrada que delimitaba el
área de servicios.
En el interior, los cielo rasos de los ambientes principales fueron decorados
con molduras, cenefas y aplicaciones en yeso. En el caso de los
correspondientes al Comedor, la Sala y el Escritorio se realizaron
pinturas fitomórficas a la tiza y cola. En los dos primeros, se
representaron algunas alegorías referidas a las funciones de dichos ámbitos:
instrumentos musicales, partituras y paisajes, en el primero; y frutas y
peces, en el segundo. En lo que refiere a su antigüedad, las mismas fueron
ejecutadas a fines del siglo XIX. [Para lo que refiere a su valor patrimonial
y posible autoría consultar el informe
realizado sobre el particular por el
Licenciado Roberto Amigo]
El vano que vincula la Sala y el Escritorio fue enmarcado por un pórtico
constituido por un arquitrabe que descansa sobre dos columnas circulares de
fuste liso con capiteles corintios.
En madera se realizaron los contramarcos y zócalos, únicos elementos
decorativos presentes en todas las habitaciones. En el comedor se agregaron
algunas molduras del mismo material conformando recuadros en la parte baja
de los muros, que imitaban una "boiserie".
En la puerta cancel, en algún momento a partir de 1904, se incorporaron
vidrios grabados con figuras fitomórficas y el monograma "FR", de
Francisco Roccatagliata, que ese año compró la casa.
Los muros interiores de las habitaciones principales estaban empapelados
al momento de la intervención. El resto, incluyendo los exteriores
habían recibido sucesivas capas de pintura.
Estado de conservación
Como se dijo anteriormente, la vivienda había conservado, en términos
generales, la situación original. Aunque presentaba una serie de deterioros
propios de la degradación de los materiales y de la falta de mantenimiento,
había permanecido al margen de las alteraciones y deterioros que suelen
producirse a consecuencia de reformas, modernizaciones y reciclajes.
Los elementos más afectados eran los revoques exteriores de los patios, los
que se habían disgregado y desprendido del sustrato de un modo tal que, en
algunos casos, se habían generado faltantes de suma importancia.
Los cielos rasos de yeso y parte de los revoques interiores estaban afectados
a consecuencia de las filtraciones originadas en la falta de estanqueidad de
la azotea. Estas mismas filtraciones habían provocado la putrefacción de los
cabezales de algunas vigas de la estructura de la cubierta. En el caso de la
Sala y el Comedor, esto provocó el descenso parcial de las mismas, hecho que
trajo aparejado la pérdida de nivel (descenso) de los cielos rasos, su
fisuración y la fracturación y caída de parte de las cenefas premoldeadas de
yeso, ubicadas en los bordes.
En el caso de las pinturas decorativas, las filtraciones provocaron el
desprendimiento de la capa pictórica, generando diversos faltantes. Además,
la humedad favoreció la formación de colonias de microorganismos que
mancharon la superficie.
Los muros, en especial los exteriores, estaban afectados por humedad
ascendente.
En las carpintería se evidenciaban fallas de funcionamiento y ciertos
problemas de conservación de la madera derivados de la degradación de las
capas de protección. En algunas puertas, como la cancel, la putrefacción
había atacado parte de sus componentes.
Los muros exteriores, incluyendo la fachada, habían recibido diversas capas
de pintura; algunas del tipo al aceite, las que se presentaban muy degradadas.
Parte de los pisos de madera estaban hundidos por fallas en los apoyos. Los
pisos de mosaicos y de mármol de la galería y el zaguán estaban en buen
estado.
La fachada se presentaba deteriorada, con algunos faltantes de revoque.
Estaba completa, con todos sus elementos decorativos, aunque algunos se
encontraban desprendidos o fracturados.
El proyecto
El desafío que se enfrentaba al plantear esta intervención estaba relacionado
al modo de adaptación de una vivienda centenaria a las pautas actuales de
confort, asumiendo el máximo respeto por las partes originales. Se optó así
por conservar el ámbito de la galería y los ambientes que la rodean,
limitando las transformaciones más drásticas, requeridas para la adecuación
de la vivienda a las necesidades contemporáneas, al ámbito del segundo patio.
En el primer patio se realizaron sólo aquellas modificaciones que, como la
incorporación de un sistema de calefacción o las redes de alimentación
eléctrica y de baja tensión, resultaban absolutamente indispensables.
De todos modos en estos casos, se estudiaron diversas alternativas para que
la introducción de nuevas instalaciones tuviera el menor impacto posible.
El segundo patio, en cambio, fue modificado para permitir el desplazamiento
del área de servicio desde el fondo de la construcción, donde había sido
ubicada primigeniamente, hasta el sector medio del lote. Se construyeron
entonces la cocina, el comedor diario y el baño principal, a continuación
del antiguo Comedor y en relación directa a los ambientes principales. Dos
de las habitaciones originales fueron demolidas para ampliar el patio y
transformarlo así en un pequeño jardín.
Sobre el contrafrente de la parcela, también en este segundo patio, se
reconstruyeron los ambientes para dar lugar a un lavadero, un segundo baño
y un estudio, ubicado éste en el sector que originalmente ocuparon los
sanitarios y la cocina de la vivienda. Además, se recuperó uno de los dos
sótanos (el más pequeño), que había sido cegado en el pasado y que fue
liberado durante la obra.
En todos los ambientes, incluyendo los de nueva construcción, se respetaron
las alturas de techo primigenias.
En el sector de la galería también se mantuvo la función original de cada
uno de los locales: Sala, Escritorio, Dormitorios y Comedor. Las
dificultades generadas por la falta de un paso interno que vinculara las
habitaciones sin atravesarlas, fueron solucionadas cerrando la galería con una
mampara construida en metal y vidrio, transformándola en un jardín de
invierno que cumple además con las funciones de circulación. Se dió
solución así, a través de un elemento de carácter reversible, a otro de los
inconvenientes funcionales que presentan las "casas chorizo". También
se mantuvieron en funcionamiento los sistemas de ventilación originales de
la cámara bajo piso y el entretecho.
Por otra parte, todos aquellos elementos originales que podían ser de
utilidad en los sectores de nueva construcción fueron reutilizados. Entre
ellos se cuenta la primitiva cocina económica5
que forma parte del equipamiento de la actual cocina; así como las puertas y los herrajes.
Un caso especial fue el de las lajas de Hamburgo de la antigua vereda, cuya
cantidad se hallaba considerablemente mermada, presumiblemente a consecuencia
de las roturas que debió sufrir la acera a lo largo del tiempo. Las lajas
que estaban en condiciones fueron utilizadas para ejecutar parte del piso
del segundo patio frente al actual lavadero y estudio.
Los elementos de nuevo diseño que se incorporaron se resolvieron con
materiales contemporáneos recreando en algunos casos como el de la pérgola
del jardín y el cerramiento de la galería, cierto lenguaje histórico. El
antiguo aljibe, aún sin utilidad práctica, fue conservado, por entender que
hace a la historia de la casa. Durante la intervención, junto a él, sobre su
lado Norte, fue encontrada evidencia de una construcción subterránea
en la que se espera realizar un futuro sondeo arqueológico.
Los cielos rasos decorados con pinturas de la Sala, el Escritorio y el
Comedor fueron los únicos elementos que aún no han sido restaurados,
sólo fueron limpiadas y fijadas las pinturas de los dos ámbitos citados en
primer lugar. Sin embargo, en función de la salvaguarda del testimonio
histórico, una vez consolidada la estructura de los mismos a la que tomaron
las tareas apuntadas se asumió el deterioro que presentaban descartando,
consecuentemente, su repintado.
La intervención
La rehabilitación del edificio se llevó a cabo en varias etapas entre 1988 y
1994. Como se dijo anteriormente, la misma tuvo como objetivo la recuperación
de la mayor cantidad posible de elementos originales de la vivienda,
llevándose a cabo en ese marco, una serie de trabajos de restauración, los
que serán descriptos a continuación.
Los revoques, tanto interiores, como exteriores que se encontraban en mal
estado, fueron reemplazados. En el caso de la fachada principal se hicieron
estudios de los morteros históricos, para determinar la composición de los
recubrimientos de reposición utilizados para completar los faltantes. Por
su parte, los revoques originales desprendidos del sustrato fueron
consolidados mediante inyecciones de adhesivos y morteros específicos.
Los elementos premoldeados desprendidos fueron consolidados mediante pernos
metálicos o fijaciones químicas. El paramento fue sometido a un cuidadoso
proceso de limpieza para retirar las capas de pintura sintética existente,
la cual, como se dijo anteriormente, se presentaba muy degradada. En el
proceso de limpieza se incluyó el mármol del basamento.
Una vez limpio, el frente fue pintado, al igual que los muros interiores,
empleando pintura a la cal ocre. Este color surgió de los cateos realizados
en esta parte del edificio.
Las filtraciones fueron corregidas realizando una nueva cubierta impermeable
previo refuerzo de la estructura portante mediante la ejecución de una losa
de hormigón armado. Esto permitió consolidar los envigados de
madera e intervenir la estructura de los cielos rasos pintados. Los elementos
premoldeados de yeso desprendidos o fracturados fueron fijados.
En los muros que rodean a la galería se restituyó la capa impermeabilizadora,
mediante el corte de los mismos. Este fue realizado desde el interior de
las habitaciones a fin de no afectar los zócalos de mármol, aplicados sobre
los paramentos que dan a la galería.
Las carpinterías se limpiaron a fondo quitando las innumerables capas de
pinturas y barnices que ocultaban la madera. Se corrigieron las fallas de
funcionamiento y, en casos como el de la puerta cancel, se repusieron las
partes que se encontraban afectadas por putrefacción. Los herrajes se
limpiaron y ajustaron, reemplazando las partes deterioradas.
Los hundimientos de los pisos de madera fueron solucionados consolidando
los apoyos. Los pisos de mosaicos y mármoles de la galería y el zaguán, que
se encontraban en buen estado, fueron sometidos a un proceso de limpieza.
Durante los trabajos se llevó a cabo un registro documental, tanto de los
procesos de restauración y sus resultados, como de los datos que se fueron
encontrando y que hacen a la historia del edificio y del modo en que fue
construido.
1 Plano Instalaciones sanitarias,
edificio Europa 1440, presentado el 1/VIII/1889 a Obras Sanitarias por
la "Empresa "La Argentina"", Esc. 1:100. Hoja N° 101, Distrito 15.
Actualmente en: Archivo de Planos. Aguas Argentinas.
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2AGN, Sucesiones, "Santelme de Furnus,
Doña Cecilia. Su testamentaria."; 1891; Leg. N° 6676, foja 243 (v).
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4
Plano Instalaciones sanitarias, edificio Europa 1440... Op.cit
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5En listado de bienes de la
testamentaria de Santelme de Furnus, entre otros elementos, se incluyó:
"Una cocina de hierro económica." AGN, Sucesiones, "Santelme de Furnus,
Doña Cecilia. Su testamentaria."; 1891; Leg. N° 6676, foja 243 (v).
Volver"Edificio: compuesto de Sala, Antesala, dos dormitorios y
comedor al 1er. patio, con cielorasos de yeso, piso de tablas, puertas de
celosías, galería y patio con frisos de mosaico; tres piezas en el segundo
patio con piso de tabla, cielo raso de yeso y demás oficinas necesaria [sic]
..."2